La fertilidad en los hombres, ¿en qué consiste y cómo se ve afectada? - Reproclinic
La fertilidad en los hombres

La fertilidad en los hombres, ¿en qué consiste y cómo se ve afectada?

En ocasiones, cuando una pareja no puede concebir, se tiene la creencia que es la mujer quien puede tener un problema de fertilidad. Pero no en todos los casos es así, los hombres también pueden sufrir infertilidad, por diferentes razones. Actualmente, 1 de cada 7 parejas son infértiles, y es importante conocer los motivos para poder, como clínica de fertilidad, ayudaros a cumplir vuestro sueño.

En el mundo de la fertilidad, el factor masculino tiene un papel fundamental, por lo que en la mitad de los casos en los que nos encontramos, el factor masculino está involucrado en los problemas a la hora de concebir. El 20 % suele ser el único responsable, y entre el 30 y el 40 % se encuentra relacionado también con factores femeninos.

La fertilidad de los hombres, en las últimas tres décadas, ha ido empeorando progresivamente. Generalmente, se identifica una disminución tanto en el número como en la movilidad de los espermatozoides. ¿La causa? Existen enfermedades o múltiples causas que pueden provocar este descenso.

Por ejemplo, cuando se trata de poca cantidad de espermatozoides, podemos encontrarnos ante estas causas:

  • Mal desarrollo de los testículos (hipogonadismo testicular)
  • Orquitis
  • Paperas
  • Alteraciones genéticas.
  • Sin presencia de células geminales.

Aquellos hombres que se han sometido a quimioterapia, radioterapia o que, a causa del cáncer u otro problema, han perdido los testículos, también pueden sufrir la disminución de la calidad del esperma.
Por otro lado, el descenso de la movilidad también es un factor que puede provocar infertilidad en un varón. Pero ¿por qué se produce esta reducción? Por varias razones:

  • Por el estrés.
  • Por el consumo de ciertos medicamentos (la mayoría no de forma permanente, como los analgésicos) o tóxicos, como la marihuana o la heroína.
  • El agrandamiento de las venas que están ubicadas en los testículos, un problema llamado varicocele.
  • Aumento de calor, que se puede producir en saunas, por ejemplo. Este factor afecta a la producción y al óptimo funcionamiento de los espermatozoides.

Otros factores que pueden causar problemas de infertilidad pueden ser:

  • Factores ambientales (altas temperaturas, sustancias químicas, contaminación).
  • Problemas en los conductos de eyaculación por obstrucción.
  • Enfermedades genéticas.
  • Problemas de erección.
  • Eyaculación precoz antes de entrar en la vagina.
  • Dolor, inflamación bultos en los testículos.

Por otro lado, tal como afirma nuestra bióloga Aina Canyelles en su blog profesional de reproducción asistida, el estilo de vida juega un gran papel sobre la calidad del esperma de un varón. Como hemos comentado al principio, en los últimos 30 años la calidad del semen ha ido disminuyendo, un hecho que ha instado a la OMS a ir actualizando los valores de normalidad.
La causa, probablemente, los hábitos de vida que tenemos en la actualidad: la dieta que llevamos, el consumo de alcohol y tabaco, o de otras drogas, la contaminación o llevar una vida sedentaria. Por lo que, lo primero que hay que cambiar son los hábitos del día a día.
Y os preguntaréis, ¿la edad afecta también a la fertilidad, como en el caso de las mujeres? Pues bien, hay estudios que ponen en evidencia que a partir de los 35 años la capacidad fecundante del espermatozoide disminuye progresivamente, ya que pueden afectar al genoma, al volumen del eyaculado, a la movilidad espermática o a la concentración.

El seminograma, la herramienta imprescindible para la fertilidad masculina

El esperma contiene mucha información, y en estos datos se encuentran también aquellos que nos permiten conocer cómo es la capacidad reproductora de los espermatozoides, cuál es la calidad del semen y el estado de las glándulas del aparato reproductor. ¿Y cómo se puede analizar el semen? A través el seminograma, o también llamado análisis básico del semen.

Esta herramienta permite llevar a cabo un examen macroscópico y microscópico. Con el primer análisis se puede observar el color, el olor, la licuefacción, la viscosidad, el volumen o el pH. Es la OMS la que establece cuáles son los parámetros normales en un espermograma, actualizado en el 2021. En cuanto al análisis microscópico, conocemos la concentración, la motilidad, la morfología y la vitalidad de los espermatozoides.

Para realizar este análisis con esta herramienta, es necesario que el varón lleve entre 2 y 7 días sin eyacular (sin relaciones sexuales ni masturbación). Por otra parte, para obtener una información más efectiva, será importante realizar dos seminogramas en el intervalo de un mes de diferencia. Además de poder completar este análisis con otras pruebas.

Para conocer más sobre el seminograma, podéis leer el artículo que publicamos en nuestro blog hace unos meses sobre esta herramienta tan efectiva.

Si lleváis más de un año sin poder concebir, os recomendamos que vengáis a nuestra consulta y realizaremos las pruebas pertinentes para poder dar con el problema que podáis tener, tanto en el hombre con en la mujer, en el caso de las parejas heterosexuales. Contactad con nosotros para pedir vuestra primera cita.

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