Nutrición, clave en el mundo de la fertilidad - Reproclinic
Nutrition, key to the world of fertility

Nutrición, clave en el mundo de la fertilidad

El sobrepeso es uno de los factores más recurrentes de infertilidad en nuestro país y en muchos rincones del mundo. Y es que la alimentación es la clave para un correcto funcionamiento de nuestro organismo, y más concretamente, nuestro sistema reproductor. En este artículo, queremos que la alimentación y la fertilidad sean las grandes protagonistas.

Llevar a cabo una dieta equilibrada y saludable es primordial para tener un estado de salud óptimo. Existen estudios que afirman que la fertilidad y la nutrición son dos aspectos que van de la mano, por este motivo, el peso corporal de cada individuo es importante.

En el caso de los hombres, el exceso de peso afecta retardando la maduración sexual y reduce la calidad espermática, así como la producción de este, reduciéndose los niveles de testosterona. Esto se produce por varias razones: por un incremento en la temperatura corporal y, en el caso de los hombres, en la temperatura alrededor del escroto; por un incremento de los niveles de estrógenos; y una reducción de las hormonas relacionadas con la producción de espermatozoides como la inhibina B o los andrógenos.

Normalmente, se habla de sobrepeso pero, ¿y qué sucede cuando un hombre sufre bajo peso? Un peso insuficiente también afectará al sistema reproductor, provocando que la cantidad y la calidad del esperma disminuyan. Se estima que presentar 10 kilos de más de lo recomendado reduce en un 10 % las posibilidades de embarazo.

Se conoce que el tejido graso libera una hormona llamada leptina, que produce un desequilibrio hormonal, reduciendo la fertilidad. En las mujeres, si existe grasa localizada en la zona abdominal, hay más probabilidad de presentar problemas de esterilidad, incrementa la resistencia a la insulina y reduce los niveles de hormonas relacionadas con la producción de andrógenos y estrógenos. Todo ello produce alteraciones en la menstruación y en la producción y calidad de los óvulos. En consecuencia, se reducen las posibilidades de fecundación.

En resumen, una mujer que presenta sobrepeso (IMC de 35) verá reducidas sus posibilidades de concebir. En un 23 % y 43 % en mujeres que presentan obesidad (IMC 40) respecto a las mujeres que tienen un IMC con valores dentro de la normalidad (21 -29).

El sobrepeso y obesidad afectan también a las posibilidades de llevar el embarazo con éxito. En las mujeres con sobrepeso, las posibilidades de presentar un embarazo a término se reducen un 9 % y en las mujeres que sufren obesidad se disminuyen un 20 %.

Consejos sobre nutrición antes y durante el embarazo

Una dieta equilibrada y variada es, como ya hemos comentado, un requisito primordial para la fertilidad. El consumo de ácido fólico o de cianocobalamina, por ejemplo, evita futuros problemas que puede padecer el bebé del tubo neural. Las hojas verdes, los frutos secos o las legumbres son alimentos ricos en ambas vitaminas.

Los antioxidantes también ayudan a la fertilidad, como las vitaminas A, C y E que encontramos en algunas verduras, frutas y grasas saludables. Gracias a estas, logramos evitar el proceso de oxidación de nuestro cuerpo y ayudan al desarrollo de la placenta.

El hierro, sin duda, es otro de los nutrientes que requiere nuestro cuerpo en el proceso de embarazo. Como hemos comentado anteriormente en nuestro apartado de consejos  de nuestra newsletter, durante la gestación se pierde el doble de hierro, por lo tanto, es importante consumir alimentos que aporten al organismo este mineral, como legumbres, carne roja, espinacas o marisco.

Por otro lado, es necesario un consumo moderado de proteínas, sobre todo animales. ¿Por qué? Porque se ha estudiado que un abuso de proteínas de origen animal puede provocar mayor riesgo de infertilidad y se recomienda un mayor consumo de proteínas vegetales.

Controlar las grasas es también muy relevante para mantener una dieta equilibrada y saludable. Consumir grasas saturadas o trans produce inflamación, perjudicando de esta manera la función ovárica. También provocan inflamación el exceso de hidratos de carbono refinados y el azúcar.

Antes y durante el embarazo, se debe ser precavida con el consumo de cafeína, ya que daña la calidad de los ovocitos y embriones. Así pues, reducid el consumo de café para evitar daños irreparables.

Por último, el déficit de zinc y de cobre puede provocar abortos espontáneos e, incluso, malformaciones o prematuridad del bebé.

Estos son algunos de los consejos que os damos en Reproclinic para que podáis seguir antes y durante el embarazo. La nutrición es un campo muy relevante en el mundo de la fertilidad y debemos de prestarle la atención que se merece.

Si necesitáis más información sobre vuestra dieta, recordad que en Reproclinic trabajamos de la mano de especialistas y coach de todo tipo de áreas, como nutricionistas o médicos dedicados a la obesidad o sobrepeso. Podréis pedir una primera visita gratuita y sin compromiso para valorar el caso.

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